jueves, 25 de octubre de 2012

La historia de Maracaibo


 

Historia de Maracaibo
Maracaibo es una ciudad del noroeste de Venezuela, capital del estado Zulia y del municipio Maracaibo. Está ubicada en terrenos de origen aluvial dentro de la depresión del lago de Maracaibo, en la orilla noroeste del cuerpo lacustre. Posee, en su área metropolitana (municipios Maracaibo y San Francisco), una población de casi 3 millones de habitantes, convirtiéndose en la segunda ciudad más poblada de Venezuela y la más extensa del país. Fue aquel 8 de septiembre de 1529, cuando el alemán Ambrosio Alfínger, primer gobernador de Venezuela, llegara a la actual capital zuliana para su fundación, llamándola Villa Maracaibo.
Pero la historia comenzaría el 24 de agosto de 1499, cuando Alonso de Ojeda, llego a esas tierras al mismo tiempo que descubrió el Lago de Maracaibo, no obstante Ojeda no instalaría ningún asentamiento.
30 años después llegaría entonces, Ambrosio Alfínger, quien fundaría a Maracaibo, que en un principio no fue concebida como ciudad por no constituirse para ese entonces un cabildo que le diera ese carácter. Así pasaron los años y Maracaibo cambio de ser Villa Maracaibo a Ciudad Rodrigo y luego a Nueva Zamora de la Laguna de Maracaibo.

SITIOS DE INTERES 
 

Maracaibo es una ciudad que cuenta con gran cantidad de atractivos históricos como el Castillo San Carlos de la Barra o el Barrio Santa Lucía, que se mezclan con la modernidad del Puente General Rafael Urdaneta y del Parque Sol, y el importante movimiento cultural representado en el Museo Municipal de Artes Gráficas Balmiro León, el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia y el Centro de Artes de Maracaibo Lía Bermúdez.

 

EL CLIMA Y SU GENTE
Maracaibo, posee un clima tropical cálido severo, que es a veces atenuado por los vientos alisios provenientes del lago. El promedio de temperatura, se ubica entre 35 ºC y 37 ºC, siendo su máxima temperatura  de aproximadamente 39 ºC.  Sin embargo, el calor no sólo se refleja en el clima, sino en el humor y calidad humana de su gente. El marabino, se caracteriza por ser familiar, alegre, hospitalario y sobre todo muy orgulloso de su gentilicio, por lo que donde quiera que vaya es reconocido. Maracaibo, estuvo separada culturalmente del resto del país por razones geográficas e históricas, y por ende, recibió una notable influencia andaluza de los conquistadores por lo que al hablar aplica el uso del “vos”, en vez del “tú” o el  “usted”, y es por eso  que el marabino o “maracucho” se caracteriza por ese vos marcado, y su  tono fuerte y rápido al hablar.
SU TRADICIÓN
Maracaibo, tiene tradiciones y costumbres muy particulares, muy coloridas y llenas de calor humano. Estas tradiciones se derivan de las poblaciones de los Wayúu, los Añú o Paraujanos, los Yucpas y los Bari, junto con la fusión de la cultura española y africana desde los tiempos de la colonia. Una de las tradiciones más emblemáticas de los marabinos, y que es fiel representación de la fusión entre la cultura española y africana es la Gaita, ritmo musical basado en la unión de varios instrumentos, tales como: cuatro, tambora, charrasca y furro.
La gaita se ha convertido en la música típica de la navidad venezolana, aunque, es originalmente utilizada como una forma  de celebrar, describir y denunciar una forma de vida o circunstancia histórica. Algunos de sus representantes más dignos, y que han estado y siguen estando en el corazón de los marabinos son: Ricardo Aguirre “El Monumental”, Astolfo Romero “El Parroquiano”, Ricardo Cepeda “El Colosal”, Abdénago “Neguito” Borjas, entre otros grandes y respetados exponentes. Entre las gaitas más conocidas podemos mencionar: La Grey Zuliana, Maracaibo Marginada,  Ave Cantora, Aquel Zuliano, Sin Rencor y un sinnúmero de gaitas más,  que han sido parte de esta tradición zuliana y venezolana.
Entre las festividades más importantes, podemos mencionar, la Fiesta de la Virgen de La Chiquinquirá, esta celebración se realiza los 18 de noviembre de cada año, en honor a la patrona de la ciudad,  La Virgen de Nuestra Señora del Rosario de la Chiquinquirá. En la víspera del día 18, los marabinos realizan la muy conocida Feria de la Chinita, la cual es una celebración que atrae a miles de turistas, que disfrutan y comparten el júbilo de la ciudad. En esos días, los devotos le cantan  serenatas a la virgen, al ritmo de la gaita y otros estilos musicales. Es costumbre el alumbrado de algunas calles y avenidas, y los famosos Amaneceres Gaiteros, que son conciertos, llevados a cabo en toda la ciudad. Es tradición durante el día de La Chinita, actividades como corridas de toros, juego de béisbol y exposiciones agropecuarias e industriales.
Entre otras de las tradiciones de los marabinos, se encuentra su gastronomía, ya que ella representa a la región de una forma pintoresca y característica, tanto en Venezuela como en el exterior. Por eso, cuando visite  Maracaibo, no deje de probar los deliciosos Patacones, que son tostones de plátanos maduros o verdes, acompañados por carne o pollo, queso, lechuga y salsas; los tequeños, las mandocas, yoyos,  los huevos chimbos, chivo en coco, y otros que sin lugar a dudas pueden deleitar su paladar. Si visita Maracaibo, no olvide darse el gusto de probar uno de estos “antojitos maracuchos”, no se arrepentirá.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Historias de mi pueblo

Rafael Urdaneta 

   Militar, político, prócer de la Independencia y presidente de la República de Colombia. (Maracaibo, Zulia, 1788 – París, 1845). Tras concluir sus estudios de bachillerato, Rafael Urdaneta se trasladó a Bogotá para continuar su formación académica.
  En esa ciudad se encontraba cuando, el 20 de julio de 1810, estalló un movimiento revolucionario independentista, al cual se unió. Al año siguiente, participó en la campaña del sur de Nueva Granada, y en 1813 combatió en la batalla de Santa Fe de Bogotá, donde fue hecho prisionero.
  A los pocos meses salió en libertad y se incorporó a las fuerzas del ejército que comandaba Simón Bolívar; con ellas participó en la Campaña Admirable. Ascendido a general de división, en abril de 1815 Rafael Urdaneta marchó a la frontera de Cúcuta, donde combatió a los jefes realistas Sebastián de la Calzada y Remigio Ramos. Ese mismo año pasó al Apure, donde, bajo las órdenes del general José Antonio Páez, participó en la batalla de El Yagual.
  En 1819 abrió operaciones en Margarita contra las costas de Barcelona y Cumaná, como parte de los planes de Bolívar para la campaña de liberación de Nueva Granada. En 1821 condujo desde Maracaibo su división a través de la provincia de Coro, a la cual liberó, y de allí siguió hacia San Carlos a la concentración que hacía Bolívar en aquella ciudad, para llevar a cabo la ofensiva final contra los realistas mandados por el mariscal de campo Miguel de la Torre, en Carabobo. 
    El 17 de julio del mismo año Rafael Urdaneta fue ascendido a general en jefe y como tal ejerció, en 1822, el cargo de comandante general del departamento de Cundinamarca y presidente de la Comisión de Repartimiento de Bienes Secuestrados. Entre 1823 y 1824 ejerció la presidencia del Senado de Colombia y desde marzo de 1824 hasta julio de 1827 gobernó como intendente el departamento del Zulia. Desde 1828 hasta 1829 desempeñó la cartera de Guerra y Marina, y en 1830, después del movimiento que derrocó al presidente Joaquín Mosquera, asumió la Primera Magistratura de Colombia hasta 1831, cuando por efecto del Convenio de las Juntas de Apulo renunció en favor del general de brigada Domingo Caicedo.
En 1837, el presidente Carlos Soublette lo nombró secretario de Guerra, cargo que desempeñó hasta 1839; tres años más tarde participó en las ceremonias del traslado de los restos del Libertador en su condición de presidente de la Sociedad Bolivariana. En 1843 Urdaneta volvió a la cartera de Guerra y Marina, donde permaneció hasta su muerte, ocurrida durante el desempeño de una misión oficial. En 1876 sus restos fueron trasladados a Venezuela y sepultados en el Panteón Nacional.